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Mostrando entradas de 2012
Un acorde que cuerda a cuerda llora su melancolía, una pluma que dibuja sobre las fibras de un papel su tinta que verborragica, quiere relatar lo indescriptible, sentimientos para los cuales todavía la palabra no ha sido inventada. Y es quizás, en ese momento de soledad, de introspección y de reflexión donde vienen a la mente imagenes de este año que se ha pasado con la velocidad de una estrella fugaz, momentos donde mi mente ha estado lejos de mi y donde mi corazón no ha sabido muy bien hacer su labor. Este año la sabiduría no ha sido mi fuerte. Carente de posibilidades ante un destino despiadado, he estado a la merced de mis locuras alcanzando el limite de la cordura. He llegado a la frontera entre lo que soy y lo que nunca quise ser, esa fina linea que separa la vida y la muerte. El limite. Fue necesario entonces, caer, para poder levantarme. Fue imprescindible. Caí y me lastime. Lastime a otros. Nunca volví a ser el mismo. Sé que nunca volvere a serlo. Perdí algo en e...

Yéndose es que uno vuelve

Y así sin más se fue. Así sin más y como quien no quiere la cosa. Y comprendió que marcharse no siempre es irse y que olvidar es morir de a poco. Entendió que amar a veces duele y que a volar se aprende rompiendose el alma contra el suelo una y mil veces. Aprendió que morir no es más que nacer de nuevo y que vivir es una historia de final inesperado. Y que los finales inesperados siempre hacen que el cuento valga la pena. Muchas veces las estrellas nos cuentan su pasado, de esos ojos que fueron testigos tácitos del silencio de su luz. Muchas otras, mordemos el polvo y sentimos el extraño amargo a la desilusión. Así se sentía el y por eso se fue. Se fue de el mismo, no se escapo del trabajo, del estudio o del amor. Huyo para escaparse de si mismo. Huyó hacia el único lugar que nos asila de nosotros mismos: El mañana. Vio al mañana como una buena ruta de escape y corrió hacia la linea del horizonte, en busca de un nuevo motivo por el cual respirar. Vivir a veces se hace tan raro, q...

Caminante caminando, caminante caminador...

Y ahí estaba yo, sin comprender mucho que es lo que haría. Y ahí estaba la vida, mirándome...esperando que mueva al menos, algún peón. Y es que muchas veces este camino, esta vida, este transitar se presenta indescifrable, incomprensible, f alto de argumentos y carente de explicaciones, pero muchas otras es porque cerramos los ojos y los sentidos para encerrarnos en un espiral que solo desciende a las profundidades de nosotros mismos, sin poder/querer volver a la superficie. Es verdad que reinventarse es volver a descubrirse, volver a conectar con nuestra esencia, volver a abrazar nuestros sentimientos más preciados. Volver a ser como queremos ser. Es verdad que no es fácil y es verdad que es muy difícil hacerlo. Pero no es imposible. No hay recetas mágicas, ni métodos milagrosos, pero se puede volver a uno mismo. La última vez que me perdí, me jure volver a encontrarme más fuerte, más entero. Y acá estamos, más cerca del objetivo. Mañana es un nuevo comienzo. Cada mañana es ...

Plegaria

¿En cuantas palabras podríamos lograr despedirnos de quien nunca más veremos? En cuantas lagrimas podríamos sangrar el dolor del alma, que duele tan adentro en las entrañas, tan profundo que lastima. Viento huracanado, invisible fuerza indeble que como estrella fugaz cruza el cielo de mi razón, acumulando pedidos de sueños y deseos, estrellandose en mi ser. Haz de luz intenso, luz que trae sombras.  Miradas cruzadas con mi otro yo, mueca desdibujada del sol. Quien olvida sus suspiros, nunca recuerda sus sonrisas. Que triste que es olvidar sonreir y que triste es, olvidar. Quien olvida para siempre, se destierra del tiempo y vaga por la eternidad en los desiertos del infortunio. Quien olvida para siempre, ya no es más quien creyó ser, porque quien olvida, no solo se olvida de ser, sino que se olvida de los que son a su lado. Plegaria sin fin, serás escuchada entre tanto murmullo universal? Llegarás a los oídos de alguien, en el medio de este zumbido ex...

Secretos.

De repente me di cuenta que perdí la constelación que guia a mis pies en este caminar. Siempre volviendo a buscar el camino hacia mi mismo, siempre revolviendo el baúl de las sorpresas, esta eterna caja de pandora que me sorprende día a día con su contenido. Nunca nadie nos prepara para ciertas cosas que el destino nos tiene preparados.  A veces con la habitación a oscuras y con mi cabeza en la almohada, siento el viento susurrar en la ventana y la suave caricia de la luz de la luna se cuela en la persiana, iluminando de forma muy tenue el resto de la habitación. En esa paz, en ese pequeño  universo personal, en ese momento unico, privado e intimo, puedo pensar libremente, respirando al son de mis ideas, sintiendo el latido del corazón y el aire entrar y salir de mi alma. En ese pequeño gran sentir, intento seguir el mapa de mis sueños, puedo preguntarme profundamente y contestarme como quiero, puedo dejarme volar para no aterrizar jamás. Puedo re...

Vivimos

Vivimos pensando en lo que fuimos, somos y seremos. Vivimos muriendo de a poco, lentamente, por más que lo neguemos. Vivimos caminando, paso a paso y por mil caminos, por pasadizos que nos  conducen hacia otras realidades. Vivimos soñando sueños, dormimos viviendo vidas y a veces no sabemos  distinguir si estamos soñando o si es la realidad la que nos hace soñar  despiertos. Vivimos esperando encontrar la llave de una puerta, el mapa de un tesoro, el  abrazo más cálido, el beso mágico, la mirada perfecta. Vivimos tratando de entender lo incomprensible. No todo tiene una explicación  en la vida. Vivimos tratando de medir lo incomensurable, de dimensionar lo inimaginable. Vivimos esperando encontrar razones que justifiquen el hecho de estar vivos,  el hecho de respirar. Vivimos con la esperanza de volver a ver a los que ya no están, cuando en  realidad nunca se fueron. Vivimos tan apurados que nos perdemos de nosotros mismos. Vivimos buscando ...

Prestidigitando

Inmortales los vientos surcan los caminos del cielo. Inmortales, dicen, van por ahí mostrando su furia invisible. Dioses de antaño, reinos desaparecidos del tiempo y de la historia. Eternas fuerzas sin forma, breves caricias murmulladas al eter. Efímera  danza de suspiros, intangible sueño de utopías. Manojo de sonrisas y de ideas. Viaje en el tiempo a lugares olvidados.  Volver.

Nosotros mismos.

He caminado interminables senderos de tierra, transitado empedrados irregulares y desprolijos.  He aprendido que no hay dos pasos iguales ni dos soles que salgan por el mismo horizontes, por el mismo exacto lugar que ayer. He ido hasta las profundidades del mar de la incertidumbre en busca de quien sabe que. He volado por las alturas más altas y atravesado las nubes más espesas, algunas de ellas  de tormenta. Solo para entender que la bajada, siempre es obligatoria cuando uno sube. Ofrecí mi otra mejilla, luche mil guerras y levanté mi espada por ideologías. Mi escudo fue golpeado por la ignorancia y la estupidez. Terribles armas. Seguí mapas y utilice brújulas para encontrar el tesoro y no hallé ni una moneda. Todo eso hice para darme cuenta que la vida es un avanzar constante y que o es fácil, que el sol de nuestra felicidad es y que ilumina mucho más cuando se comparte esa luz. Todo eso viví para aprender que no importa que busque ni donde l...

Buscando

Casi como sin querer caminamos hacia los sueños a cumplir sin que nos demos cuenta. Casi como sin querer, ahondamos en la profundidad del destino, aventurandonos por paisajes desconocidos, buscando senderos, esa intrinseca necesidad de caminar se hace carne en cada paso, en cada gota de sudor invertida al servicio de un futuro por venir. Dejamos huella en este caminar, para que otros más timidos y aún no decididos puedan tomarlas de ejemplo y se lancen en la gran búsqueda de uno mismo. Huellas que no borra el tiempo ni la muerte, huellas que quedan en el recuerdo colectivo de quien arriesga sin importar el resultado. Huellas que caminan eternamente y dejan de ser huellas para ser pasos infinitos. Perderme en el tiempo del silbido del viento, volar por las alturas impensadas de mi suerte, correr tan rápido como la luz. Todo tiene un momento y un lugar. Tenemos que seguir caminando. Ya vamos a llegar.

El tiempo...

Nuestra mente es tan profunda como abismo por conocer. Siempre encuentra la vuelta para que nos duela menos este constante sobrevivir. El tiempo no es más que un puñado de sueños por cumplir y algunos horizontes que alcanzar. Tiempo es estar siempre queriendo volver a ser lo que fuimos. Tiempo es soñar con un mañana, pensando en el presente, olvidando el pasado, viviendo en el nunca jamás de lo que somos y seremos. Lo que fuimos y no fuimos. Lo que queremos ser y no somos. El tiempo es...efimeramente eterno y eternamente efimero. Tan efimero como la eternidad de un abrazo y tan eterno como la mirada de una despedida.

Cienalmas

Una noche soñe con que en el mundo era otro, estaba transformado, no era el mismo. Soñe que todos teníamos igualdad de oportunidades, que todos podíamos abrir las mismas puertas, soñar los mismos sueños y respirar el mismo aire. Soñe que podíamos alcanzar los sueños y abrazar victorias, triunfar ante cualquier vendaval. Vi y senti un mundo que ya no estaba apurado por llegar a ningún lugar, se tomaba su tiempo para respirar tranquilo y disfrutar de los pequeños detalles a los que antes no les prestaba atención. Ya no vi hambre ni sentí llantos, ya no vi horizontes destruidos ni vencedores vencidos. Solo luz. No vi banderas, ni vi colores , no vi fronteras, ni religiones. Era un sueño, literalmente. Dentro del sueño, yo iba caminando por el barro y miraba mis pies, que a pesar de ensuciarse no se hundian. Calles de tierra y el cielo azul. Una canción soñaba de lejos, no pude distinguir cual era pero iba y venia con el bailar de la brisa matutina. Caminaba y si bien sentí que sabia haci...

De naufragios y de sueños

De haber podido vencer gratis, no lo hubiera hecho. Prefiero ir por la vida batiendome a diario con la derrota y no asegurarme la victoria sin siquiera haber luchado. De haber podido saber, no hubiera querido saberlo. Prefiero seguir el mapa del tesoro, buscar, revolver, desilusionarme y terminar encontrando el cofre, con la experiencia de haber buscado y la satisfacción de la búsqueda. De haber podido decidir, no lo hubiera hecho. Prefiero que las cosas simplemente ocurran, que tengan razón de ser, que vengan profundamente arraigadas en las raíces mismas del destino, ahí donde se gestan los sueños y los naufragios. Nunca levante el pie del acelerador. La vida va tan rápido, que no me enseñaron a frenar nunca. Y ahí iba yo, a mil por hora, cruzando el cielo cual estrella fugaz que brilla por un instante y luego muere, apenas una pavesa que vive y muere en un abrir y cerrar de ojos. Involuntariamente voluntario, una barca suelta amarras y zarpa hacia la fina linea del horizonte, esa que...

Efimeramente eterno.

No llores más, no llores, que esta vida es solo un viaje. No busques huellas, que las huellas refieren al pasado, ya que siempre están detrás y no adelante. Y si delante de tus ojos hay huellas, es porque otros han caminado tu camino y estas andando sus pasos. Él ya no está acá con vos, pero está en todos lados. El ya es viento, ya es luna y ya es sol. Ya es el amanecer más perfecto jamás creado y el ocaso más colorido en la historia del mundo. Que la belleza eterna de su ser no sea olvidada, así como tampoco sus sonrisas y risas a carcajadas. Que el sonido de su voz no pase al recuerdo, sino que se convierta en la guía de tus pies. No llores más, no llores, que esta vida es solo un viaje. Todo punto de partido tiene un final, todo viaje que comienza debe terminar. Y es que somos luz y somos sueños. Somos un poco más de lo que fuimos en vidas pasadas. Otros planos nos esperan, en otros oníricos pasadizos. Tu sendero no será el más fácil, pero tampoco es imposible. Cuesta arrib...

Siempre esperando.

Llueve por segundo día consecutivo. El norte ya deja de ser un rumbo para convertirse en tan solo una palabra, serán las gotas que murmullan sonidos que nadie escucha y relampagos que iluminan efimeramente las baldosas mojadas de este abismo. Un trueno anuncia que la tormenta llegó para quedarse y las nubes plomizas, tenuemente iluminadas por las luces de la ciudad, lloran su canción sincera, lavando el aire y mojando el pasto. Charcos que furiosos salpican al paso de peatones apurados, escapando de la gota malintencionada que velozmente cae para deshacerse y no volver a ser jamás. Misterios que abrazan el viento que silva su andar, que empuja las hojas de las copas de los arboles y va marcando su territorio ante ventanas semiabiertas de vecinos descuidados. Vendaval, mezcla de sentimientos y de elementos. Rabia propia plasmada en un papel. Nunca conocer fue tan dificil. Nunca ser, fue tan complejo. Una eternidad soñando este momento, para guardarme en la esquina oscura de la habitació...

Llueve.

Afuera llueve. Afuera llueve y yo desde mi ventana, miro la lluvia caer. Afuera llueve y veo como las veredas toman un color más borroso, menos intenso. Veo como las plantas reviven, respiran. Veo como las gotas golpean sin piedad contra el farol colgado de un cable que atraviesa la calle y como al contacto con el metal que protege la lámpara las convierte en vapor en un instante. Veo autos que pasan apurados, huyendo del agua. Colectivos que muestran a sus pasajeros con cara de preocupación por no haber tomado un paraguas antes de salir de casa, pero claro, quien iba a adivinar la lluvia? Afuera llueve. Afuera llueve y yo desde mi ventana veo la lluvia caer. Los refusilos de los relámpagos iluminan brevemente el comedor de mi casa, y refleja mi sombra contra la pared. Es increíble como la sombra es la misma y sin embargo, de día se ve mucho más inocente. Y de repente un trueno rompe con la perfecta quietud de la noche, con el murmullo incansable de la lluvia, ese suave...

Un día más

Refrescó. Cerró la ventana y entró al baño a ducharse. Se vistió y se miro al espejo por última vez. Apago luces y cerró con llave. 2 vueltas. Caminó apurado dando pasos torpes de mocasin, mientras q los auriculares lo sacaban parcialmente de su realidad y un puñado de acordes perfectamente arpegiados hacían sonar una guitarra acústica, vibración armónica de cuerdas, fuerza transformada en sonido. En poesía. Pensó fugazmente en que su día no sería uno más y no supo el porque, nunca fue de comprender extrañas sensaciones premonitorias del destino. No justificaba nada de lo que pudiera pensar. El destino era solo una palabra para él. El colectivo iba semi lleno y el chófer tenía cara de pocos amigos. Así lo demostró el volantazo que hizo que todos se tambalearan peligrosamente. $1,25 y buscó un lugar que le permitiera acceder rápido a un asiento. Al fondo. Miraba veredas. Pensaba en la vida. En las decisiones que había tomado. En su presente incomprendido y en un incierto futuro. El sol ...

La escondida

Teodoro! – dijo la madre – Vení para adentro que te vas a mojar! – y la lluvia empezaba a ser poco gentil con los niños que estaban correteando en la vereda esa gris tarde de Agosto. Ya voy mamá! Espera que estamos jugando a la escondida! – Devolvió el pequeño entre agitadas respiraciones por la ultima corrida para salvar a todos los compas. Con 7 años recién cumplidos, sorteaba charcos desafiantes y se movía sigiloso como un ninja, buscando el mejor escondite, la mejor guarida en donde pudiera contemplar en silencio al que estuviera buscandolo. El horario de escuela ya había terminado, la leche esperaba enfriandose arriba de la mesa y un pan con manteca, de esos que solo sabe preparar una madre oficiaba de merienda. Teodoro estaba nervioso. Todos los compas ya habían sido encontrados o no habían alcanzado la meta. Sabía que Jorgito, el mejor contador de la historia de la escondida estaba tras su rastro. A lo lejos, Jorgito comenzo con su arte, miraba la copa de los arboles, detrás de ...

Inmutable.

Afuera el mundo se muere. Afuera el mundo sucumbe ante tanta melancolía. Y vos inmutable. Escuchas pasos que nunca llegan, no sabes si son pasos que van, que vienen o si son solo ruidos ahí afuera o en dentro de tu cabeza. Sombras que no reflejan más que tu propia existencia que se mira a si misma tratando de comprender su sentido en este camino, su misión en este mundo. El motivo de su ser. Suspiros delante de tus ojos que no sabes percibir, latir de un corazón enfermo y triste. Caminando hacia no sabes donde, más dormido que despierto, das un paso atrás de otro por el solo instinto de llegar. La ciudad amanece vacia por donde la veas, vacia de gente y vacia de todo. Afuera el mundo se muere. Afuera el mundo sucumbre ante tanta melancolía. Y vos inmutable.

Nunca supiste de castillos de arena.

Y el tiempo no se detiene, nos atraviesa cual flecha y el mundo no para de girar. La vida siempre avanza, los que nos quedamos somos nosotros, pero el vendaval hizo que no pudieras sujetarte del sutil viento matutino en pleno alba. Ya no pudiste levantar vuelo, ni sentir la adrenalina de las alturas, fueron eternas tus alas y un recuerdo es tu sueño. Instante efímeramente breve, un eterno abrir y cerrar de ojos, ¿cuántas veces despertaste sin saber quien sos? Peregrino de caminos intangibles, con baldosas de sueños rotos y charcos de lluvias hecha de lagrimas de ángeles. ¿Qué nos queda cuando nada parece ser lo que es? Inmensos abismos de nada, el nunca y el siempre son uno en tu alma. Nunca supiste de castillos de arena. Que pequeños somos ante la inmensidad de un mundo que nos recuerda su grandeza con tan solo una estrella. Que frágil es nuestra existencia cuando un miedo se adueña de nosotros. Qué humanos que somos cuando la muerte se hace presente. No hubo nunca nada que te hiciera...

Buscando cruces

Cambiando cruces, decía el Padre Menapace y uno lo leía con una mirada especial. Era un cuento que contaba como un mendigo siempre se quejaba de su suerte y una noche el mismísimo Dios lo llevo a un galpón y le hizo elegir su nueva cruz a llevar, le ofreció cambiar su suerte. El tipo busco y busco, miro y revisó para terminar eligiendo, sin saberlo, su misma cruz. Cual es la cruz que llevamos cada uno de nosotros? En que se basa nuestra suerte? Podemos confiar en ella? Incógnitas. Hoy, mirando por la ventana del colectivo, mirando como la ciudad se despierta. Imagine que bueno sería cambiar algunas cosas de la vida. Creo que todos tendríamos un par de cositas que necesitan un empujoncito o un cambio monumental. Y es ahí donde entiendo que no hay nada que haga que no influya en lo que soy y en lo que pienso. No hay ninguna guía de como conquistar horizontes, porque nosotros somos la conquista hecha carne y respiramos victoria, si estamos dispuestos a hacerlo. Escupo palabras en donde pu...

De lluvias y de letras

Hay momentos donde el ruido de la locura cotidiana del día a día no nos deja escuchar la voz que dentro nuestro trata de contarnos cómo anda todo y como está la brújula de nuestra vida. Es que a veces, uno no encuentra el norte, pierde el rumbo y las velas que izamos para aprovechar el viento terminan jugando en contra, alejándonos de nuestra realidad. Perdiéndonos de nosotros mismos. Y guiarse por las estrellas se hace tan difícil, que hasta a veces es mejor caminar en la oscuridad, agudizando los sentidos y pidiéndole a quien creamos, que no haya ningún obstáculo que nos haga caer. Esquivar piedras a veces es tan complicado, que más que aprender a esquivar, hay que aprender a levantarse cuando uno tropieza, cae y se lastima. Porque de caer he aprendido, que no hay caída que no duela, que no hay golpe que no deje marca y que no hay forma de olvidar el sentimiento a derrota que amargo, se cuela en nuestros labios. Y quizá, caer no sea tan malo cuando uno intenta el vuelo, per...