Una noche soñe con que en el mundo era otro, estaba transformado, no era el mismo. Soñe que todos teníamos igualdad de oportunidades, que todos podíamos abrir las mismas puertas, soñar los mismos sueños y respirar el mismo aire. Soñe que podíamos alcanzar los sueños y abrazar victorias, triunfar ante cualquier vendaval. Vi y senti un mundo que ya no estaba apurado por llegar a ningún lugar, se tomaba su tiempo para respirar tranquilo y disfrutar de los pequeños detalles a los que antes no les prestaba atención. Ya no vi hambre ni sentí llantos, ya no vi horizontes destruidos ni vencedores vencidos. Solo luz. No vi banderas, ni vi colores , no vi fronteras, ni religiones. Era un sueño, literalmente. Dentro del sueño, yo iba caminando por el barro y miraba mis pies, que a pesar de ensuciarse no se hundian. Calles de tierra y el cielo azul. Una canción soñaba de lejos, no pude distinguir cual era pero iba y venia con el bailar de la brisa matutina. Caminaba y si bien sentí que sabia haci...
¿Que harías si todo fuera para siempre?