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La última carta

No hay madrugada que no vuelva a encontrarte
Fue la suerte o el destino lo que te alejo de mi alegría.
Ya no hay sol que ilumine mi camino ni luna que proteja mis sueños.
Será por eso que escupo estos versos, la lluvia de noche ya me sabe a soledad
Y el ruido de los vientos bailotear por las alturas del cielo no es más que el sonido de los latidos de mi corazón.
Extraño verte dormir y jugar con tu pelo. Verte despertar y sentir como tu sonrisa ilumina toda la habitación 
y como el calor de tus ojos reconforta mi alma entera.
A veces miro al teléfono esperando que suene y seas vos, diciéndome que sentís igual.
Que te cuesta respirar tanto como a mi.
Que caminar se hace muy duro y difícil.
Que lloras de tanto en tanto, cuando te busco en los ojos de los demás.

Cuando miro fotos viejas y veo lo que fuimos antes de rendirnos.
Las sonrisas, los recuerdos. Esa idea de la vida.
Nuestra adolescencia, las idas y las vueltas.
Los besos con sabor a oreo bañadas en chocolate blanco.
Escaparme del colegio solo para esperarte a la salida y verte.
Pasar tardes enteras juntos mirando la tele.
O simplemente abrazarnos y sonreírnos.
Y quedarnos dormidos.
Ese pequeño momento de los dos cuando fuimos padres.
Enfrentamos al destino y le ganamos una batalla.
Y ahora no entiendo muy bien si perdimos la guerra
o si nos volveremos a encontrar para luchar, de nuevo.

Acá me ves, esto que soy.

Lo que queda de mi para el resto de mi vida. Lo que seré hasta que la muerte me lleve.
El buen tipo que siempre traté de ser. El padre ejemplar que siempre soñé ser.

Y aunque estas lagrimas que te dedico lleven tu nombre jamás nadie podrá sacarte de mi. 

Porque cuesta entender que el amor muera. Mute. Se transforme.
Porque toda la eternidad no me basta para agredecer el haber caminado a tu lado.

Porque en un mundo donde las cosas están cada vez más raras, yo te encontré.

Y fui feliz.

Voy a tratar de volver a la cama. Las sabanas están solas, frías y grandes.
Voy a tratar de volver a dormir, porque sé que te voy a volver a encontrar ahí.

Hasta mañana.

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