Y yo tal vez escribiría así…. Tiene que haber algo, una razón, un motivo, una idea que no deforme tanto a la felicidad transformando el mundo en vagabundo errante de la suerte. No hay sólo dolor. Siempre existieron los opuestos en todo: alegría/tristeza, valor/cobardía, leal/desleal, amor/odio, etc…. Entonces me pregunto después de tanta lectura ¿dónde están tus opuestos?. Se habla de que en nuestras almas siempre existe un equilibrio para no perder la razón ni volverse insano mental. Nos adaptamos al medio y asimilamos sus respuesta a nuestro ser. En fin, nos adaptamos. Pero no sólo nos pesa un lado de la balanza porque esa pulsión de muerte nos llevaría al camino del suicidio. Sigo insistiendo, algo tiene que haber para que todavía aquel que escribió semejantes letras de fracaso, tristeza, desmotivación y conformidad no se haya ido de este mundo tan cruel ante sus ojos. Supongamos que sólo es el principio y que pronto más letras que conforman palabras que const...
La misma vereda, la misma calle. La misma gente. Los mismos árboles en silencio mirando el tiempo pasar, la misma sensación a nostalgia de el tiempo que pasa y nosotros pasamos con él. El mismo aroma a barrio, los mismos colores, la misma lluvia. El mismo sol y el dolor de los que ya no están. El destino tiene misteriosas formas de revelarse y de mostrar el camino. Camino que se hace camino al andar, camino que bajo nuestros pies deja la huella al pasado, camino que muestra el camino si uno aprende a caminar mirando hacia adelante. Volver nunca es malo, si en la vuelta aprendimos algo. Volver a vivir, volver a volar, volver a ser. El objetivo de la vida, la razón de vivir, esa misión que pocos encuentran. A veces se nos esconde en una persona, se nos guarda en un cajón. Otros hacen carne el deseo de dejar huella. Cuando uno descubre la razón por la cual vino al mundo todos los colores tienen otro color, los aromas se hacen vida y los sueños, realidad. Cuando entendemos que ...