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Mostrando entradas de 2013

La última carta

No hay madrugada que no vuelva a encontrarte Fue la suerte o el destino lo que te alejo de mi alegría. Ya no hay sol que ilumine mi camino ni luna que proteja mis sueños. Será por eso que escupo estos versos, la lluvia de noche ya me sabe a soledad Y el ruido de los vientos bailotear por las alturas del cielo no es más que el sonido de los latidos de mi corazón. Extraño verte dormir y jugar con tu pelo. Verte despertar y sentir como tu sonrisa ilumina toda la habitación  y como el calor de tus ojos reconforta mi alma entera. A veces miro al teléfono esperando que suene y seas vos, diciéndome que sentís igual. Que te cuesta respirar tanto como a mi. Que caminar se hace muy duro y difícil. Que lloras de tanto en tanto, cuando te busco en los ojos de los demás. Cuando miro fotos viejas y veo lo que fuimos antes de rendirnos. Las sonrisas, los recuerdos. Esa idea de la vida. Nuestra adolescencia, las idas y las vueltas. Los besos con sabor a oreo bañadas ...

Rise up

Hoy día, estoy despertando de un sueño. Temo mirarme a los ojos, porque las miradas son pasadizos. Y temo adonde pueda llevarme el espejo que devuelva mis ojos maltratados. Tan llenos de nada.  Hoy día, estoy levantándome. Renaciendo de mis cenizas. Cada despertar es todo un desafío  una nueva batalla. Un enfrentamiento no solo contra mi mismo, sino contra objetivos desparramados por la vereda de mi vida. Y todavía no tengo respuestas. Leve es la brisa que impulsa las velas de mi presente, lejos están los horizontes calmos. Esos donde el sol pega fuerte y acaricia el rostro. Pobre es el aire que respiro, a veces debilita más de lo que fortalece. Hoy día, ya deje de lamerme las heridas. Las voy a dejar a su propia suerte, será 50 y 50 de morir a causa de ellas o que sanen y cicatricen. Me canse de recordar el que fui no hace mucho tiempo atrás. Sé que me va a costar inventarme de nuevo, se que me va a hacer mierda volver a forjarme. Pero co...

De porque la vida es así.

Reluciente, brillante. Inmaculada.  Y un sol nuevo que asoma día a día. La vida, eternamente finita, se mece sobre los hilos de un destino que se escribe y se borra a cada instante, un presente tan efímero que se transforma siempre en pasado por obra y gracia del universo. Danzar por la vida, como la llama de una vela en una ventana en una tarde de Abril. Caminarla, atravesarla, recorrerla como recorrieron mis pasos ya otras vidas con otras cruces y otras metas. Escudriñar los senderos de la suerte, buscar pasadizos al más allá o al más acá, encontrar las puertas mágicas que abran el camino hacia otros lares, otras realidades.  Ando en la búsqueda, ando. Y no hay camino sin piedras, no hay, no. Y no hay abismo que no se pueda saltar, no. Hoy el beneficio de la duda me juega a favor y en contra a la vez, porque así es la duda. Ni muy muy ni tan tan. Solo es un quizá y solo es un quizá quien no se proponga a ser una certeza. Armarse con un puñado de i...