Nuestra mente es tan profunda como abismo por conocer. Siempre encuentra la vuelta para que nos duela menos este constante sobrevivir. El tiempo no es más que un puñado de sueños por cumplir y algunos horizontes que alcanzar. Tiempo es estar siempre queriendo volver a ser lo que fuimos. Tiempo es soñar con un mañana, pensando en el presente, olvidando el pasado, viviendo en el nunca jamás de lo que somos y seremos. Lo que fuimos y no fuimos. Lo que queremos ser y no somos. El tiempo es...efimeramente eterno y eternamente efimero. Tan efimero como la eternidad de un abrazo y tan eterno como la mirada de una despedida.
¿Que harías si todo fuera para siempre?